jueves 12 de noviembre de 2009

Escuela Pública y Estado aconfesional

Leo en El País que nuestra maravillosa Espe ha reducido el presupuesto para colegios públicos un 3%, y ha aumentado un 6,6% el presupuesto para colegios concertados (el presupuesto de la Comunidad de Madrid para 2010 se ha reducido un 1,1%). Estos colegios, los concertados, se caracterizan por ser, la mayoría, de carácter religioso. Gracias a dios que estamos en un Estado aconfesional.

Madrid es la Comunidad Autónoma que más colegios concertados tiene, de toda España (para Educación Primaria): esto ocurre porque nuestra querida Espe lleva años discriminando a la escuela pública, y fomentando la creación de guetos para que nosotros, los españolitos que no queremos que nuestros niños tengan una educación de "bajo nivel", no tengamos otra opción que acudir a la concertada. Además, en el caso de aquellos padres y madres españoles que optan valientemente por la pública, no las tienen todas consigo: el colegio público tiene que adjudicarte la plaza, y esto, en ocasiones, es complicado ya que en Madrid, sobretodo en la ciudad, carecemos de suficientes colegios públicos, de forma que es habitual que estos no acepten a nuestros niños. Supongo que la excusa de no hacer más escuelas públicas, para la Espe, sea que la gente "prefiere la escuela concertada". Y a los hechos se remitirá, claro. Como siempre, le dará la vuelta a la tortilla.

Con la educación no se juega, aunque la Espe sí lo haga. Porque ella lo vale. Y nosotros, los madrileños, no hacemos más que confirmar esto último cada vez que tenemos que votar.

Menuda mierda.

martes 6 de octubre de 2009

Crónica de un nuevo acto político

La habitación de altos techos adornados de frescos inimaginables se vio sorprendida por multitud de hormonas maternales que se posaron, a mogollón y sin piedad, sobre cada un@ de los que estábamos allí presentes. Seguramente ésa es la excusa, porque estoy segura de que hubiéramos sentido lo mismo que todos sentimos desde el momento en que ellas hicieron acto de presencia con su canción de fondo (que yo, personalmente, ni escuché de la emoción).

Estaban exultantes (a la par que lacrimosas), felices, orgullosas, rodeadas de un cariño del que pocas veces he tenido la suerte de ser testigo, a pesar de que no superábamos la veintena.

La escena me recordó a aquella película en la que la comida que había preparado una "generosa" protagonista iba produciendo en los comensales un profundo deseo sexual hacia el/la que tenían al lado. En la película, la explosión, compartida, fue sexual. En el caso que nos ocupa, júbilo-lacrimógena.

En las bodas civiles las ceremonias son muy cortas: el/la juez/a de turno poco más que lee la ley en la que se detallan los derechos y deberes de l@s cónyuges. Pero en ésta, hubo ya un detalle importante: la jueza (concejal de IU para más señas), leyó algo que ella misma había escrito, para agradable sorpresa de tod@s l@s allí presentes. Y luego, fueron pasando por el micro familia y amig@s que querían transmitir su cariño a la pareja.

Y ahí fue cuando comenzó la explosión emocional (con unos prolegómenos no menos explosivos): la representación española de la pareja logró leer el escrito que habían preparado, no sin esfuerzo por contener las lágrimas (la otra, a su lado, no ayudaba nada en ese sentido, pero es lo que tienen las bodas de penalti por partida doble, que una de las jugadoras no es una, sino multitud). La representación brasilera, la multitud, apenas pudo hablar, pero sin embargo, logró transmitirnos su alegría y su gran emoción, de diferente manera, pero con igual intensidad que hizo su chica momentos antes.

Y después, la madre de parte española, y segunda madre de la parte brasilera: estupenda, emotiva, sensata, maravillosa. La pequeña de la familia, como siempre, logró sorprendernos con sus ganas de transmitir su espontáneo orgullo de tener dos tías estupendas. Tuvimos delegación Brasilera y todo (con un personaje relevante en el mundo actoril brasilero: sólo una representante pero de peso, oyes), porque esta boda ha sido un ejercicio de ciudadanía en toda regla: hay que recordar que tuvo lugar un día después de que Río de Janeiro se llevara la celebración de las Olimpiadas de 2016 derrotando a Madrid en la final. Y ellas, brasilera de Río una, y española de Madrid otra, ganadora y perdedora, todas chulas, se casaban el día después (esto podría haber sido motivo de desplante por parte de la novia madrileña, pero el amor es lo que tiene). Finalmente hubo representación hispano-germana (potencialmente hispano-dubaiyense?), que fue más hispana que otra cosa, por lo emotivo.

Y bueno, luego mil besos, mil abrazos, mil lágrimas más y el resumen de la jornada, en un cuadro bordado estupendo, el mejor regalo de todos.

Efectivamente, éste sigue siendo un acto político. Y a mí, me encanta ese ente tan visceral que es la política.

Chicas, sois lo mejor. Os queremos.

viernes 17 de julio de 2009

Círculos

Siguen sin gustarme los cumpleaños (bueno, los míos). Lo cierto es que no sé si cada vez me gustan menos o me dan más igual. Aún no lo he averiguado.

Sigo sin soportar a un porcentaje de la Humanidad. Creo que ese porcentaje va aumentando cada vez más. Pensaba que la edad me haría más indulgente y comprensiva. Me preocupa que no haya sido así.

Sigo sintiendo, a veces, ese vacío dentro de mí que me separa, bruscamente y sin avisar, de todo, incluso de mí. Nunca he sabido cómo deshacerme de él. Aunque los años me enseñan que se va solo, igual que viene.

Quizás por eso te miro y siento que no sé quién eres. Pero no me preocupa, al menos demasiado, porque me ocurre lo mismo conmigo.

jueves 4 de junio de 2009

Castigo

Lugar: autovía, cerca de Madrid
Protagonistas: dos chicas en su viejo coche
Descripción: el coche en el que van las dos chicas se acerca, desde el carril derecho, al coche que se encuentra delante. Este coche, un utilitario nuevo, tiene una placa L en la parte posterior, y es conducido por un chico joven. El coche de la placa L debe ir a unos 100 km/h dado que las chicas van a 120 km/h.
Las chicas comienzan la maniobra de adelantamiento.
El coche de la placa L acelera, y cuando las chicas tratan de rebasarle, comienza a desplazarse hacia la izquierda, hacia el coche de las chicas. La chica que conduce frena y le pita, para avisarle de que están ahí. El chico de la placa L mira, sonriente y como burlón, a las chicas, como indicando que sólo quería darles un sustito. Jocoso que es el chico.
Las chicas le rebasan y siguen adelantando a otros coches.
El coche de la placa L se pega a la parte posterior del coche de las chicas, en el carril de adelantamiento, y se mantiene a la misma velocidad que ellas: 40 kilómetros por encima de lo que la ley le permite.
La chica que se encuentra en el asiento del copiloto, ni corta ni perezosa coge el móvil (sin cámara), se gira hacia atrás y simula hacer una foto al coche que les acosa (tiene cierta práctica, dado que no es la primera vez que tiene una experiencia similar).
Mano de santo. En cuestión de milésimas de segundo, el chico de la placa L frena precipitadamente y se esconde tras otro coche, en una maniobra brusca de incorporación al carril de la derecha.

Otro imbécil más jugándose su vida y la nuestra en la carretera. No tengo tan claro que la mayoría de accidentes sean eso, accidentes.
Pero lo que me parece más alucinante: lo osados que somos hasta que aparece el fantasma del castigo. Qué pasa, ¿que sólo reaccionamos al castigo?

Vaya mierda de Humanidad.

lunes 25 de mayo de 2009

Otro más

Y ya pasó otro. Como siempre, todo llega antes de lo esperado. Bien lo sabes amor.
Lo cierto es que han pasado cosas desde el año pasado por estas fechas. Lo más importante de todo, el reconocimiento por fin a tu esfuerzo. Y la confirmación de que no nos íbamos a Cuenca. Mira que tenía yo ganas...
Y un contrato más en esta vida en la que cuantos más contratos tengas, más parece que vales. Pero éste, a diferencia de otros muchos, no me ata, más bien me ha regalado la claridad que da la ansiada libertad de elección. Es extraño, ¿no crees?.
Me gusta mucho disfrutar de ese cielo azul, nublado por las ramas de los pinos, contigo cerca. Y que sonrías mientras me miras. Y que me mires mientras sonríes.
Pero sobretodo, lo que más me gusta es que cumplas otro año más conmigo.

lunes 18 de mayo de 2009

Benedetti

Murió Benedetti.
Como mi amiga Virginia, uruguaya nata, me acaba de decir vía sms: uno de los grandes. ¿Qué tendrá Uruguay que tiene a tant@ maestr@? Espero poder averiguar algo dentro de un mes...
Yo lo conocí con La tregua, hace 12 ó 13 años. Luego poco más: algunos de sus cuentos en Buzón de tiempo, algo de poesía de aquí de allá...Y el último libro; el maravilloso Vivir adrede con un Benedetti tan lúcido que no pude, mientras lo leía, dejar de sonreir (y me duró la sonrisa...).
Recomiendo el artículo de Juan Cruz de hoy:
Gracias Mario...

martes 12 de mayo de 2009

Antonio Vega

A pesar de que llevábamos mucho tiempo esperándolo, me ha sorprendido su muerte. Antonio Vega aguantó mucho más tras el homenaje que se le hizo hace, qué se yo, unos quince años, para regalarnos discos como Anatomía de una ola (sin duda, "mi disco" de Antonio Vega: a partir de ese disco me enganché a él), De un lugar perdido o el último, 3000 noches con Marga.
La última vez que lo vi fue en la Clamores, creo que hace un par de años, o quizás tres, y recuerdo que siempre había, tras el telón, una persona que no le quitaba ojo. Bastaba una mirada de Antonio Vega para que esta persona acudiera en su busca: le sacaba del escenario porque le faltaban las fuerzas para caminar sólo. Pero nunca le faltaron fuerzas para seguir ahí.
Siempre que le veíamos decíamos lo mismo: "está hecho polvo, pobre". Pero en el último concierto me sorprendió cómo tocaba, su fuerza, sus ganas, su calidad como músico a través de reinterpretaciones de sus propios temas, su capacidad para generar emociones. Me sorprendía que sus conciertos eran más rockeros que sus discos.
Se ha ido Antonio Vega. Pero siempre seguiremos esperando sus nuevas canciones, ¿verdad Vespa?

Tuve que correr

Tuve que correr
cuando la vida dijo: "ve"
No hubo manera de pararme
Correr que fue volar
Beber de un solo trago todo el mar
Y no sació mi sed el agua

Tomé el sendero sin saber
que me alejaba para no volver

Dulce como miel
probar el roce de su piel
Ella en el suelo, yo en el aire
Dulce pero cruel
llenó mi mundo de papel
Jamás pensé que llegaría a helarme
Que perdería el calor
y con el tiempo la razón
En el camino tropecé
con esa piedra desde la que arranqué

Tomé el sendero sin saber
que me alejaba para no volver

En el camino encontré
lo que jamás pensé tener

Tuve que correr
cuando en el viento pude oir
que igual que vine habría de marcharme,
que como vine habría de marcharme